De: Rafael Vela Martínez / El Colegio de Veracruz/ www.enfoqueveracruz.org
(Segunda parte)
Veracruz Siglo XXI: Retos y perspectivas económicas.
Para la realización del estudio, fue necesario integrar un marco teórico en el que se conjugan los conceptos de especialización sectorial y diversificación económica con las teorías del Lugar Central y de los Polos de Crecimiento; la variable que sirve de hilo conductor, es la importancia del espacio en el análisis económico, razón por la cual la metodología empleada ocupa un lugar preponderante, pues de su aplicación se han obtenido las unidades de análisis, es decir, los veintitrés microsistemas ya mencionados.
Asimismo, se ha considerado el empleo de dos indicadores existentes, y la elaboración de un tercer mecanismo de medición; los dos indicadores ya existentes son el Coeficiente de Especialización Económica y del Coeficiente de Diversificación Económica (Graizbord,1989) .
El Coeficiente de Especialización Económica (COEE) refiere la proporción existente entre la mano de obra empleada en un sector económico dentro de un espacio determinado, en relación con un espacio más grande que lo incluye, por ejemplo, la mano de obra ocupada en el sector primario de un estado, respecto de la mano de obra empleada en el mismo sector al interior del país; la lectura se hace de forma comparativa, por lo que se necesita contar con una serie de resultados, de preferencia que abarquen todo el universo de estudio (todos los estados de la república, o todos los municipios de un estado). A partir de este coeficiente se puede interpretar el grado con el que se desarrolla cada sector económico (primario, secundario y terciario) al interior de un territorio, con base en la proporción de mano de obra especializada, considerando a esta última como una ventaja comparativa.
El Coeficiente de Diversificación Económica (CODE) expresa, de forma comparativa, la importancia que cobra cada una de las actividades que conforman el sector, en términos de un valor numérico que refiere la proporción de mano de obra por actividad para cada sector; al igual que en el coeficiente anterior, también se trata de una relación entre dos espacios territoriales en donde uno incluye al otro.
El tercer indicador se ha denominado Coeficiente de Potencialidad Económica Regional (COPER), ya que permite obtener una proporción de la mano de obra especializada por actividad y municipio, respecto a una proporción entre el sector y la Población Económicamente Activa (PEA) total de la región que contiene al municipio. El resultado expresa el potencial que la actividad presenta al interior del microsistema, en términos de figurar como una opción de inversión, ya sea bajo el régimen de apoyo gubernamental o para inversionistas emprendedores en busca de nuevos nichos de negocios.
Una vez expuesto lo anterior, cabe mencionar una vez más que Veracruz es un territorio complejo, lo cual incide en el modelo económico veracruzano, en particular en la forma en que se comercia y desarrolla la industria, por lo que al final impacta a trabajadores y consumidores, a las familias y a las localidades, tanto en aspectos físicos (infraestructura social) como en aspectos individuales (potencialidades del desarrollo humano).
Asimismo, el análisis de la estructura económica que prevalece en la entidad permite advertir limitaciones, dependencia o potencialidades en la economía sectorial municipal y de los microsistemas; todo ello pensado desde la perspectiva de impulsar acciones que puedan fortalecer la sustentabilidad económica de los microsistemas y, en su caso, de los municipios.
Para la realización del análisis, se parte de la realidad veracruzana observada a través de las estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, que el XII Censo General de Población y Vivienda 2000, y en el Censo Económico 2004, plasma los más recientes resultados estadísticos sobre el quehacer económico en México.
En dichos Censos, se observa que en promedio la mano de obra ocupada por sector en el estado de Veracruz, se distribuye de la siguiente manera: 31.74% en el primario; 19.50% en el secundario y 46.76% en el terciario; esto podría considerarse como el equilibrio (o en su caso parámetro estatal), en términos de las condiciones socioculturales, políticas y económicas que prevalecían al momento de levantar el Censo. Sobre la base de esta consideración, y a partir de estos valores, se discernirán los posibles escenarios que se puedan advertir en la realidad veracruzana con la intención de delimitar, en la consideración de tiempo y espacio, la problemática estatal.
Es preciso reiterar que los criterios de análisis que a continuación se definen son de orden convencional, atendiendo al comportamiento de la economía estatal, la cual es tomada como parámetro. Es claro que se podrían haber definido otros parámetros de tipo ideal: bien aquellos que pudieran representar una economía desarrollada, o bien de orden internacional, sin embargo, posiblemente poco aportarían al análisis pues estarían fuera de la realidad veracruzana y de las posibilidades de remontar situaciones negativas valoradas bajo esta perspectiva.
Con base en el comportamiento promedio de la mano de obra estatal, se clasificó la situación que vive cada microsistema a través de criterios prácticos, delimitados a través de parámetros convencionales observables en los asentamientos humanos urbanos y rurales de Veracruz; estos criterios son:
Dependencia alimentaria , cuando la mano de obra empleada en el sector primario es menor al 10% del total de su PEA.
Dependencia comercial y de servicios , cuando la mano de obra empleada en el sector terciario en menor al 30% del total de su PEA.
Terciarización de la Economía , cuando más del 30% de la PEA total está empleada en el sector terciario y menos del 50% se ocupa en el primario.
Circulo vicioso del sector agropecuario , cuando hay más del 50% en el primario y menos del 20% en el secundario.
Economía fuerte y dinámica , representada por más del 20% de la PEA en el secundario y más del 30% en el terciario.
2. ESPECIALIZACIÓN, DIVERSIFICACIÓN Y POTENCIALIDAD ECONÓMICA
2.1. ESPECIALIZACIÓN ECONÓMICA SECTORIAL
Tradicionalmente, el estudio de la actividad económica se realiza desde una perspectiva sectorial, considerando para ello tres sectores: primario, secundario y terciario, mismos que respectivamente agrupan las actividades relacionadas con el campo, la industria y, el comercio y los servicios.

Una vez señalado lo anterior, un primero paso para el análisis es el análisis sobre la dimensión microrregión - entidad o Coeficiente de Especialización Económica (COEE) microrregión – estado; este indicador es calculado con base en la proporción en la que se distribuye la mano de obra de la microrregión, en relación con la distribución promedio estatal para cada sector de la economía; se observa la especialización de la mano de la mano de obra por región lo que permite vislumbrar el potencial de desarrollo económico que tiene cada microsistema dentro del estado de Veracruz; cuanto mayor es el coeficiente, mayor es la especialización de la región, respecto al estado.
La gráfica siguiente permite observar la composición de la especialización en general en los diferentes microsistemas; se distingue claramente el predominio de las actividades del sector primario, seguido por las de comercio y servicios, y en menor medida, las industriales.

Como se mencionó anteriormente, a través de la dimensión comparativa microsistema – entidad del COEE se logra deducir que el estado de Veracruz encuentra su principal especialización en actividades del sector primario, ya que dicha especialización es constante en la mayor parte de los microsistemas; con base en los valores encontrados, se puede señalar lo siguiente:
El fenómeno de terciarización de la economía forma un ciclo que afecta al sector primario de manera directa: a mayor surgimiento de actividades de comercio y servicios, se incrementa el abandono de las tierras cultivables. El problema que subyace es que la terciarización es de bienes de bajo rango y limitados servicios que no propician una inercia concentradora de servicios especializados característicos de los nodos de desarrollo.
No todo el territorio estatal esta terciarizado; es posible observar zonas especializadas en el sector primario, sin embargo, resulta lógico suponer que de continuar sustentando la economía regional en actividades comerciales, turísticas y de servicios, el abandono y pauperización del campo se incrementará en una relación directa para cada territorio; situación que en todo caso deja de lado el aprovechamiento del mercado interno y las ocho grandes centralidades urbanas que condicionan la existencia de una demanda dada. Esta conclusión es relevante, en tanto advierte la necesidad de consolidar la integración funcional de los microsistemas como una estrategia de consolidación sectorial y crecimiento económico.
La especialización agrícola, ganadera, de caza, aprovechamiento forestal y pesca es mayoritaria en la entidad a pesar de la baja productividad y competitividad del sector, situación que tiene su origen en políticas sectoriales pobremente implementadas; debido también a un proceso histórico de transferencia de excedente hacia otros sectores económicos del país; así como en la carencia de vías de comunicación estratégicas que permitan a los productores llegar al mercado sin la condicionante de tener que fijar los precios al pie de sus unidades productivas.
La comparación de valores del COEE en su dimensión microsistema - entidad consigue mostrar la necesidad de impulsar la agroindustria en los municipios especializados en el sector primario; con base en una estrategia de aprovechamiento de ventajas comparativas e inercias productivas, el impulso de la industria colaboraría en hacer más productivo y competitivo el campo veracruzano, así como a diversificar la producción en estos municipios. En la gráfica anterior se muestra la realidad que prevalece en nuestro estado en términos de ser una entidad predominantemente inclinada a las actividades del sector primario, y con un sector secundario sumamente limitado. La carencia de industria, no solo de agroindustria, sino industria de la transformación, metalmecánica y en general de alta tecnología, condiciona la generación de un bajo excedente productivo y en consecuencia pobreza en el territorio veracruzano, en tanto somos productores de materias primas que no propician valor agregado significativo (por la ausencia de tecnología en el sector primario), y carentes de niveles internacionales de competitividad en el sector secundario que se muestra sumamente rezagado e incipiente.
Los resultados que arroja el COEE, en su dimensión comparativa microrregión – entidad, indican una desvinculación entre las actividades de producción–transformación, y las actividades comerciales. Es claro que la cadena productiva está rota, pues no existe transformación ni comercialización de la materia prima producida localmente; tómese como ejemplo la extracción del petróleo crudo, que a pesar de contar con complejos petroquímicos y refinadoras en territorio veracruzano es vendido al extranjero, para posteriormente ser adquirido como gasolina a un costo mayor.
La falta de conexión entre el sector primario y secundario es evidente; una medida para impulsar dicho vínculo, podría ser a través de una estrategia económica de articulación sectorial y de un estudio económico específico para identificar los nichos industriales productivos, en la que se programen un conjunto de acciones que construyan o reconstruyan los vectores económicos a través de los cuales transita la riqueza estatal, y que permita articular ciclos económicos intra e intersectoriales. Este tipo de acciones evidentemente no se pueden impulsar desde el discurso político, por lo que se requiere en principio de una instancia que sea compiladora de información de orden productivo desde la cual se pueda planear y en su caso orientar la actividad económica de los microsistemas del estado de Veracruz.
Las cifras de este ejercicio analítico, expresan un vacio en la especialización de la mano de obra industrial; ningún microsistema presenta una planta industrial lo suficientemente amplia como para verse reflejada en los valores del COEE microsistema - entidad; esta situación pone de manifiesto la mala praxis de las políticas públicas educativas que deberían vincular la preparación de ingenieros con el crecimiento de la planta industrial en México; en Veracruz se registran seis Institutos Tecnológicos Federales y veintiún descentralizados, en total veintisiete centro de estudios superiores en donde se forman ingenieros que nunca tendrán acceso a un puesto de trabajo en donde desarrollen las habilidades y destrezas adquiridas durante el periodo de instrucción pagado con impuestos de los contribuyentes.
Se aprecia un desaprovechamiento de la localización estratégica de las ciudades medias e intermedias del estado, así como de la ventaja comparativa que registra el territorio veracruzano, cuya configuración oblonga podría capitalizarse para el impulso de economías regionales altamente especializadas y articuladas con sus mercados internos, los cuales manifiestan una demanda dada. La falta de carreteras y vías de comunicación en general que integren funcionalmente los microsistemas, así como la ausencia de investigaciones sobre aspectos de su economía local que permitan orientar la actividad económica de forma complementaria entre microsistemas, impide modificar las tendencias inerciales del desarrollo y elevar las condiciones de vida de la población veracruzana.
Al interior de los microsistemas con ciudades medias se aprecia la ausencia de políticas de desarrollo sustentable intermunicipal; de hecho, aún se perciben los efectos de una industrialización desarrollada con base en altas concentraciones poblacionales y degradación de su entorno; esto se hace evidente en los microsistemas que reciben un alto impacto ambiental a partir de las actividades petroleras.
Al analizar la especialización de los COEE microrregión – entidad, salvo en el caso del sector primario, no se observa en los otros dos sectores regiones conformadas por una continuidad en la especialización de los microsistemas; esta situación advierte sobre la limitación inercial que podría ser capitalizada con menos esfuerzo; por ello, es recomendable que los gobiernos municipales apuesten por políticas integradoras y de especialización al interior de los microsistemas, ante que pensar en corredores inter microsistemas especializados por sectores o ramas de actividad económica en la entidad.
Continuará……..
Dr. Rafael Vela Martínez/ Profesor investigador de El COLVER
rvelam_1@hotmail.com